De qué va esta guía
Esta guía te enseña a revisar tu currículum como lo hace un recruiter en una primera lectura rápida. Empieza explicando cómo se mira un CV en pocos segundos y cómo funcionan los filtros ATS, y después recorre diez puntos de auditoría. En cada uno verás qué mira quien selecciona, por qué importa, cuál es el error más típico, cómo arreglarlo, un ejemplo de redacción antes y después y una mini-comprobación para que verifiques tu propio documento. Al final tienes un plan de arreglo de 60 minutos y una tabla de errores frecuentes por perfil: administrativo, comercial, técnico, atención al cliente y tecnología. Está escrita para España y aclara el vocabulario cuando llegas desde Latinoamérica.
Para quién es
Para quien busca trabajo en España (o llega desde Latinoamérica) y siente que su CV no está funcionando, o simplemente quiere comprobarlo antes de enviarlo. Sirve para perfiles administrativos, comerciales, técnicos, de atención al cliente y de tecnología.
Qué incluye
- Cómo se lee un CV en una primera pasada de pocos segundos y qué zona de la página decide más
- Cómo funcionan los filtros ATS: palabras clave, formato limpio y la prueba de copiar y pegar
- Los 10 puntos de la auditoría, cada uno con qué mira el recruiter, error típico, arreglo y mini-comprobación
- Ejemplos de redacción antes y después para perfiles administrativos, comerciales, técnicos y de atención al cliente
- Vocabulario de España frente a Latinoamérica (pasantía y prácticas, hoja de vida y CV, licenciatura y grado)
- Un plan de arreglo en 60 minutos con tiempos por tarea
- Tabla de errores frecuentes por perfil y cómo corregirlos
Un adelanto
Cómo se lee un CV en 7 segundos
Cuando abro una vacante con muchas candidaturas, no leo: escaneo. Hablo de siete segundos como imagen, no como dato medido. Es lo que dura la primera pasada, y en esa pasada tu CV tiene que responder a una sola pregunta: ¿esta persona encaja lo bastante con la oferta como para dedicarle un par de minutos? Si la respuesta no está clara, paso al siguiente. No es injusticia, es volumen.
Mi vista hace casi siempre el mismo recorrido, de arriba abajo y por la zona izquierda. Primero el nombre y el titular, después el último puesto con empresa y fechas, luego el penúltimo, la formación y, por último, un vistazo a ver si aparecen las palabras de la oferta. El cuarto superior de la primera página decide más que todo el resto junto.
- Cabecera y titular: a qué te dedicas y dónde estás.
- Último puesto: cargo, empresa y fechas, sin tener que buscarlos.
- Coherencia: si hay cambios muy seguidos o huecos sin explicar.
- Palabras de la oferta: herramientas, titulación, idiomas, sector.
- Requisitos que descartan: ubicación, idioma o carnet que la oferta pide y no aparecen.
El resto de la guía (13 páginas con ejemplos, plantillas y plan paso a paso) está en el PDF.
Descargar la guía completa →Preguntas frecuentes
¿Cuántas páginas debe tener un CV?
No hay una norma oficial. Mi criterio como recruiter es una página si llevas pocos años trabajando y dos como máximo si tu trayectoria es larga y relevante. Lo importante no es el número, sino que lo esencial esté en la primera mitad de la primera página y que no haya relleno.
¿Hace falta poner foto en el CV en España?
No es obligatoria y no suele ser decisiva. Si la pones, que sea reciente, sobria y de tamaño pequeño. Si dudas, puedes dejarla fuera y usar ese espacio para algo que sí aporte, como un logro. Algunas ofertas o sectores pueden esperar una u otra cosa, así que fíjate en cómo se comunica la empresa.
¿Qué es un ATS y tengo que preocuparme por él?
ATS son las siglas de Applicant Tracking System, el software con el que muchas empresas reciben y ordenan candidaturas. No funciona igual en todas partes. Lo útil es que tu archivo se pueda leer bien (formato limpio, texto real, una columna) y que uses las mismas palabras que la oferta cuando sean ciertas en tu caso.
¿Tengo que hacer un CV distinto para cada oferta?
No hace falta rehacerlo entero. Mantén una versión base sólida y ajusta en cada candidatura el titular, las primeras viñetas de tu último puesto y las palabras clave según lo que pide la oferta. Con diez o quince minutos por candidatura suele bastar.